Orlando Montiel
Si bien el concepto de riqueza es muy subjetivo, el concepto de Paz Económica es único y universal.
Independientemente de tu origen, edad, nivel educativo, ingresos o profesión, es posible alcanzar la Paz económica aplicando las 11 leyes de las finanzas personales explicadas en estas páginas. La comprensión y aplicación de estas leyes son un imperativo para lograr el bienestar personal, familiar y emocional.
El colegio prepara para la universidad y la universidad para
obtener un trabajo, pero no prepara para manejar adecuadamente las finanzas personales, lo cual se evidencia de hechos como estos:
1. El 45% de los estudiantes universitarios ya tienen deudas y el 40% de la población norteamericana gasta más de lo que gana.
2. La familia promedio tiene deudas de más de $10,000 en tarjetas de crédito, que pagando el saldo mínimo mensual de cada una de estas
tarjetas les tomaría casi 40 años en pagar el monto total.
3. Consejeros matrimoniales afirman que la causa número uno de divorcio es la dificultad económica.
Contrario a lo que muchas personas piensan, el problema no es la falta de mejores ingresos. Recuerdas cuando tenías un salario de $ 2,000 y ahora, que probablemente ganes el doble, los problemas siguen siendo los mismos o mayores. Más ingresos no resolverá el problema, pero el conocimiento, y aplicación de las 11 leyes explicadas en este libro si te permitirá alcanzar la añorada PAZ ECONÓMICA.
Este libro ha sido escrito para todo aquel que quiera construir una estructura financiera sólida independiente de su ingreso y profesión. Es para cada persona que aspire a disfrutar la vida sin preocupaciones económicas, incrementar sus ahorros mensuales, darles una buena educación a sus hijos, y alcanzar cualquier otra meta financiera planteada. Y, todo ello es posible aún con los ingresos que generes en este momento.
Orlando Montiel te invita a descubrir las 11 leyes de las finanzas personales para LOGRAR LA PAZ ECONÓMICA
PAZ ECONÓMICA
¿Te gustaría construir un futuro financiero sólido que te permita cumplir cómodamente con tus compromisos económicos, brindarle a tus hijos una excelente educación, comprar la vivienda que deseas, disfrutar cada año de unas muy buenas vacaciones con tu familia, prever tu retiro, tener capacidad para incrementar mensualmente tus ahorros y lograr lo más importante: Que el dinero sea fuente de armonía, tranquilidad, satisfacciones y logros?. Si tu respuesta es afirmativa, entonces tú lo que buscas es alcanzar LA PAZ ECONÓMICA.
¿Tú te preguntarás: Cómo logro mi paz económica? Contrario a los que la mayoría de las personas piensan no se necesita un título universitario, conocimiento financiero técnico o una fortuna para lograrlo. Mi respuesta es: 80% ACTITUD Y 20% CONOCIMIENTO.
¿QUE ES LA ACTITUD? La actitud para lograr el bienestar económico es la conducta, el comportamiento decidido de lograr ese objetivo, implica disciplina y entusiasmo, mucho entusiasmo, para planificar y para actuar.
Como paso previo debes tener muy claro, cuáles son las creencias que tienes acerca del dinero, porque esas creencias han determinado y determinará, de manera consciente o inconsciente, tu forma de vida personal, familiar, social y profesional (el lugar en el que vives o donde quieres vivir, el colegio, la universidad donde estudiaste, estudias y/o estudiarán tus hijos, qué clase de vacaciones quieres disfrutar, los amigos que tienes y puedes tener, entre otras tantas cosas).
¿Te resultan familiares algunas de estas expresiones? “Con tanto dinero que tiene pero mira le dio … cáncer … , la mujer lo dejó … se le murió …, ” etc., etc. De nada le sirvió tanto dinero.
“Soy pobre pero honrado”, “Quién sabe a quién le robó el dinero”, “Yo prefiero mi tranquilidad a tener dinero”.
Y, éstas: “Lo que necesito para ser feliz es tener mucho dinero”, “El dinero lo resuelve todo”.
Estas frases, entre muchas otras, evidencian los mitos acerca del dinero. Por una parte, hay gente que le atribuye al “rico” protecciones divinas; es como si creyeran que los ricos no pueden sufrir las adversidades de la vida como cualquier otro ser humano; otra gente, por su parte, asocia el dinero con deshonestidad y con la falta de valores; y, otras tantas, le atribuyen al dinero un carácter mágico, de “súper héroe”, lo arregla todo.